| Representación de la diosa de la caza y hermana de Apolo en una escultura dinámica con una estructura que transmite la celeridad de la caza: la diosa avanza con el pie izquierdo mientras vuelve su rostro hacia el carcaj que se encuentra a su espalda, del que va a extraer una flecha. Con su otra mano acaricia la cornamenta de un ciervo, que es un añadido moderno. Originalmente quizás sujetaba un arco. La escultura, posiblemente originaria de Nemi, Italia, es una copia romana en mármol hecha en torno a los siglos I-II d. C., a partir de un original griego del 325 a. C. en bronce, atribuido quizás a Leocares (por su afinidad con el Apolo de Belvedere) o a Praxíteles. En torno al 1550, el papa Pablo IV se la regaló al rey de Francia, Enrique II, en una sutil evocación a su amante, Diana de Poitiers. |